Ayuda a Venezolanos e Inmigrantes (VIA) cumple nueve años sirviendo de guía a la comunidad migrante en Estados Unidos. Sus directores y cofundadores, Niurka Meléndez y Héctor Arguinzones, reflexionan sobre cómo esta organización de base, desde su fundación en 2016, ha mantenido su compromiso como entidad orientadora y responsable para quienes buscan un futuro mejor en este país.
La palabra vía es un término latino que significa camino, ruta o método. Ese principio rector, según sus directores, define el trabajo de Ayuda a Venezolanos e Inmigrantes (VIA) desde su creación.
¿Cómo describirías la misión que te guía hoy?
Héctor Arguinzones explica que, desde el principio, VIA fue «una conexión o ruta entre la creciente comunidad [de migrantes que necesitaban] encontrar información fiable [para poder] tomar decisiones informadas.» Niurka Meléndez añade: «Nuestra misión no es ser los primeros en informar, [sino] informar responsablemente con [contenidos que sean] veraces y, sobre todo, verificados [apoyándonos siempre] en fuentes oficiales, todo ello sin olvidar ese toque humano que tenemos en cuenta en todo lo que hacemos: la salud mental de quienes se han visto obligados a huir.»
¿Cómo has mantenido tus operaciones durante estos 9 años?
Meléndez recuerda que, al principio, VIA se sostenía con «el tiempo de los voluntarios que, desde 2016, han creído en nosotros». También destaca la autofinanciación: «[Al principio, Héctor y yo] financiamos [las actividades] en la medida de nuestras posibilidades económicas. Nunca hemos recibido financiación del gobierno federal o local. Muchas personas e instituciones contribuyeron con donativos en especie para que nuestras actividades pudieran llevarse a cabo.» Los directores señalan que, a partir de 2020, VIA empezó a recibir contribuciones de entidades privadas como World Education Services, Mariam Assefa Foundation, Robin Hood, New York City Community Trust y a través del Comité Internacional de Rescate (IRC).
¿Cuál ha sido la filosofía de VIA respecto a las personas que llegan al país buscando ayuda o protección?
Meléndez y Arguinzones resumen la filosofía de VIA como centrada en la información verificada: «Lo primero aquí es cómo [ayudar a la persona o remitirla a donde pueda] buscar esa ayuda. De hecho, se remite a los inmigrantes a instituciones y personas fiables, acreditadas y responsables». Destacan que VIA opera basándose en valores como la honestidad y la transparencia, y que no atienden a un gran número de personas sólo para inflar las estadísticas, sino que lo hacen «de forma dedicada y basada en la verdad, [adaptándose] a las circunstancias, pero siempre sin perder el enfoque: orientando sin cruzar la línea de [proporcionar] asesoramiento jurídico.»
¿Cómo te aseguras de que las actividades de VIA se mantienen dentro del marco legal, especialmente en cuestiones delicadas como la migración?
Niurka aclara: «Conocemos nuestras limitaciones. No somos abogados, y lo repetimos en cada acto». Explica que VIA sólo proporciona «orientación jurídica [manteniendo un] límite [y aclarando que no se trata de] una consulta jurídica, [ni de ofrecer] asesoramiento jurídico, [sino más bien] orientación». También destaca: «No mezclamos ningún tema político-partidista dentro de nuestra organización».
Héctor añade que VIA también evita las discusiones religiosas o ideológicas: «No permitimos que haya dentro de la organización, ni en ninguna de nuestras actividades, controversias que tengan que ver con la religión o con [otras] ideologías o formas de pensar».
¿Qué crees que diferencia a VIA de otras organizaciones en este campo?
Héctor afirma: «Nuestra perspectiva como solicitantes de asilo nos permite comprender de primera mano las necesidades de la comunidad». Niurka subraya: «Somos una acción de calle, no de despacho. Somos una organización pequeña, pero con un gran corazón, muy grande en el deseo de hacer las cosas bien. Entendimos la importancia de hablar el idioma, conocer los procesos de inmigración, integrarse en las comunidades, pero sobre todo, concienciar sobre la necesidad de un espacio empático y resistente que comprenda lo que significa huir de tu país de origen.»
¿A qué retos te enfrentas al trabajar con comunidades de inmigrantes en el clima actual?
Niurka identifica el principal reto: «Combatir la desinformación ha sido nuestro mayor reto desde el primer día. Hoy en día, el miedo, sumado a la desinformación, es sin duda un reto que afecta a todo». Héctor está de acuerdo: «Hoy luchamos contra el pánico colectivo, pero seguimos centrados en proporcionar orientación oportuna e información veraz».
¿Cuál ha sido el mayor logro de VIA hasta ahora?
Niurka lo dice claramente: «La credibilidad de VIA es nuestro mayor logro». Añade que VIA ha creado «una base de credibilidad que hemos construido [a lo largo de] nueve años». Héctor refuerza: «Hemos pasado de [sólo] dos personas a más de 20 voluntarios regulares».
¿Qué mensaje te gustaría enviar a la comunidad, a tus aliados y a quienes te han apoyado a lo largo de los años?
Niurka invita a la comunidad a compartir lo que han aprendido: «Eso también es ser VIA». A los aliados y donantes, Héctor les dice: «Gracias por vuestro apoyo, gracias por vuestra confianza. Toda ayuda es verdaderamente importante». Y como reflexionan los directivos de esta organización sin ánimo de lucro, que pronto celebrará su 9º aniversario: VIA no camina sola, camina con todos vosotros.