Nueva York, 16 de enero de 2026
Desde Ayuda a Venezolanos e Inmigrantes (AVI), manifestamos que los recientes acontecimientos relacionados con Venezuela no constituyen un ataque contra el país, sino acciones dirigidas contra las estructuras responsables de graves violaciones de los derechos humanos y del colapso institucional que ha forzado al exilio a más de nueve millones de venezolanos.
Reducir la situación a un simple debate político ignora que se trata, ante todo, de una emergencia humanitaria y de derechos humanos, ampliamente documentada por organizaciones internacionales, con más de 10.000 testimonios de crímenes contra la humanidad actualmente bajo investigación.
La crisis humanitaria venezolana no se ha quedado dentro de las fronteras del país. Hoy, también es visible en las escuelas, refugios, hospitales y comunidades de los países que han recibido a venezolanos obligados a huir debido a la persecución y al colapso político, económico y social de la nación. Empatizar, comprender y apoyar a los venezolanos en Estados Unidos y en otros países es también una forma concreta de ayudar a aliviar la crisis que sigue afectando a Venezuela.
Aunque reconocemos que la destitución de Nicolás Maduro es un acontecimiento significativo, afirmamos que no desmantela por sí sola el sistema de represión e impunidad que sigue activo y controlado por quienes conservan el poder en Venezuela. Por este motivo, hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que siga centrándose en proteger a los civiles, garantizar el acceso a la ayuda humanitaria y apoyar los mecanismos de justicia internacional.
También exigimos la liberación inmediata de todas las personas encarceladas por motivos políticos en Venezuela, y reafirmamos que ningún ciudadano debe volver a ser amenazado con la cárcel, la persecución o la violencia por pensar diferente, disentir o expresar libremente una opinión. Como ciudadanos de a pie, lo que exigimos es legítimo y sencillo: un Estado que garantice los derechos y no los arrebate. Esto exige el fin de la represión, que los torturadores y los responsables de asesinatos comparezcan ante la justicia, el desmantelamiento de los grupos armados que amenazan sistemáticamente a la sociedad civil y la construcción de un marco jurídico que garantice la seguridad jurídica de todos, basado en el respeto a la propiedad privada y a las libertades fundamentales.
Creemos firmemente que la rendición de cuentas es esencial para la reconstrucción de Venezuela y para garantizar la no repetición. Regímenes como el que ha padecido Venezuela no deben volver a existir, en ningún país y en ningún momento de la historia. El silencio y la normalización sólo prolongan el sufrimiento de las víctimas.
La VIA reitera su compromiso con las víctimas dentro y fuera de Venezuela y con la defensa de soluciones basadas en la dignidad humana y la justicia.
Niurka Meléndez y Héctor Arguinzones
Cofundadores y Directores
Ayuda a Venezolanos e Inmigrantes (VIA)